La cuarentena y el comienzo obligado de la era de las compras inteligentes en la moda La cuarentena que llegó de la mano de la pandemia Covid19 nos dejó tiempo para ordenar el armario y para llevarnos algunas sorpresas

Muchas de nosotras hemos aprovechado estos días de inmersión total en el hogar para ordenar el placard que hacía tanto tiempo no ordenábamos. Pero seguramente se han llevado una gran sorpresa al descubrir la cantidad de prendas (y zapatos y accesorios!) que tenían en el olvido, o que usaron sólo una vez o incluso son vírgenes de uso.

Paralelamente al ordenamiento del placard, nos hemos visto bombardeadas por un sinfín de ofertas muy tentadoras que nos llegan a través de las redes sociales, de prendas, zapatos, carteras, accesorios, ya que las marcas sólo tienen ese medio para vender en estos días, más teniendo en cuenta el comienzo de la nueva temporada y la necesidad de mostrar las nuevas colecciones.

Entónces… es hora de replantearnos nuestras verdaderas necesidades y hacer compras realmente inteligentes, ya que nuestra economía se ve (y se verá) herida gravemente en los próximos meses por la falta de actividad en muchos sectores.

Cuáles son las preguntas que debemos hacernos en la quietud y paz de nuestras cabezas de “aisladas”?.

  1. La prenda que nos ofrecen es un básico de guardarropa?. Si la respuesta es positiva y será una prenda de uso frecuente, adelante!. Si no es un básico, tenemos que pensar el abanico de posibilidades de combinaciones con otras prendas, teniendo en cuenta su color, su estampado, su morfología. Muchas veces nos ocurre que nos dejamos llevar por los ojos, pero una vez en nuestro armario nos damos cuenta que no tenemos con qué combinarla o que necesitamos hacer otra compra para poder usarla.
  2. Si es una prenda que va a reemplazar a otra ya desgastada, adelante!; pero cuidado…siempre que ingrese algo a nuestro armario, otra cosa deberá salir, ya que la premisa es que las prendas se reemplacen, no se acumulen. Si no cumplimos con esta premisa seremos de las que acumulan “mucho de lo mismo”.
  3. Si realmente es una ganga, tratemos de que sean prendas “de media estación” o adaptables a todas las estaciones, para que su ciclo de uso sea más largo.
  4. Cuidado con la ropa de súper tendencia que ya no se usa al día siguiente de haberla comprado, porque si abunda en nuestro placard, tendremos la sensación de “no tengo qué ponerme” si no contamos con básicos que nos faciliten la vida. En próximos posteos hablaremos con más detalle del fondo de armario, de fast fashion y slow fashion.
  5. Si finalmente nos dejamos tentar por las ofertas que nos lleguen, tratemos de que los colores de nuestras prendas sean neutros, de manera de poder combinarlas con muchas otras y hacerlas de uso más frecuente. Lo mismo ocurre con la calidad de las prendas; prefiramos gastar un poco más por más calidad y no “pan para hoy y hambre para mañana”…

Como conclusión les propongo que prime el cerebro antes que la fibra femenina fashionista al recibir una oferta por las redes sociales. Esto no significa no comprar, todo lo contrario!, sino que lo hagamos de manera inteligente y a precios convenientes… Vale la pena la aclaración, ya que la industria de la moda es una de las más resentidas por la pandemia y ojalá pueda reactivarse cuanto antes!.

El glamour permanecerá vivo…